La norma NCh433.Of1996 modificada en 2012 y el decreto supremo 61 obligan a evaluar el potencial de licuefacción en zonas sísmicas como la de Iquique. El terremoto de Pisagua de 2014 (Mw 8.2) dejó en evidencia que los depósitos de arena suelta saturada de la ciudad pueden perder su capacidad de soporte durante un sismo severo. En nuestra experiencia, la combinación de nivel freático alto en el borde costero y la granulometría fina de las arenas eólicas de Iquique exige un análisis más allá de la clasificación visual: se requiere correlacionar el ensayo SPT o CPT con la resistencia cíclica normalizada. El equipo técnico aplica metodologías reconocidas por el NCEER y las curvas de Seed & Idriss, adaptando los factores de corrección por contenido de finos a las condiciones salinas locales. Un ensayo CPT permite perfilar continuamente la resistencia de punta y la presión de poros, datos esenciales para delimitar los estratos licuables que no siempre se detectan con un sondaje SPT aislado en esta geología tan heterogénea.
Una arena saturada frente al Pacífico puede pasar de suelo firme a fluido denso en menos de 20 segundos de sacudida sísmica.
